Fecode sesenta años:

la historia nos da la razón

26012020 art5Al celebrar los sesenta años de existencia, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación-FECODE- se encuentra en un lugar privilegiado de liderazgo, con fuerza, inteligencia y gran poder de convocatoria. Su voz unificada y con respaldo de toda la sociedad, es reconocida como interlocutora válida cuando se trata de defender los derechos a la educación y a la vida. Los maestros y los padres de familia, los estudiantes y los directivos docentes, confían y se sienten seguros en la más grande y sólida federación sindical del país.

FECODE defiende el derecho a la negociación como un derecho fundamental en un país democrático ya que la democracia de papel en la que vivimos, solamente reconoce el derecho pero no pone las condiciones para poder ejercerlo. En Colombia la protesta y la movilización han sido una alternativa para generar conciencia en la ciudadanía del abandono y el descuido de lo social, como efecto de la política neoliberal que pone la función del estado al servicio del desarrollo económico a favor de los banqueros y no de la sociedad. A lo largo de estos sesenta años nuestra federación ha hecho una verdadera pedagogía ciudadana para lograr respaldo a sus exigencias.

No se trata entonces de conversar para escuchar opiniones, sino de negociar el derecho a la educación, a la salud, a una vida digna en una sociedad democrática, que es aquella que permite la participación de los ciudadanos en la búsqueda del bien común. La negociación colectiva del derecho a la educación esta reconocida por la Naciones Unidas y la UNESCO desde 1966, para garantizar la democracia real, que no consiste solamente en el voto.

FECODE lo ha dicho y hoy más que nunca tiene la razón: es una agenda social la que esta pendiente desde hace muchos años, pues como afirman los investigadores entre 1975 y 2015 hubo 22.988 protestas, lo que permite afirmar que estos no son simples accidentes, ni mucho menos querer derrocar al presidente de turno, que además se ha mostrado incapaz de conectarse con el malestar del país y sigue pensando como funcionario del BID-banco interamericano de desarrollo y no como el presidente.

Los hechos desbordaron la copa de la inconformidad y la última gota es el paro que ha logrado la unidad de todos los sectores : los maestros, los campesinos, los indígenas, las mujeres, los jóvenes en las universidades públicas, los obreros, los ambientalistas, los padres de familia y hasta la iglesia. Hoy FECODE esta fortalecida y la historia nos da la razón, defender el derecho a la educación, luchar por un presupuesto adecuado, ser solidario por la defensa a la vida, exigir salud con dignidad, llamar a democratizar la democracia es ya un asunto público que necesita la unión de todos.

Queda claro que los maestros pensamos distinto sobre lo que debe ser la educación de nuestros niños y que en lugar de ajustes cosméticos que dilatan y amenazan con represión, lo que se exige del gobierno es una transformación ética, pedagógica y política como un proyecto cultural de largo aliento: un Movimiento Pedagógico.

El debate sobre el paro va revelando poco a poco la gramática de la inequidad social: FECODE es la organización sindical más fuerte para presionar cambios y es por ello que el gobierno mantiene la informalidad en el empleo y la tercerización de los servicios, para evitar el crecimiento del sindicalismo. La fuerza juvenil se expresa en las instituciones de educación pública, los jóvenes universitarios y los estudiantes de los colegios en las regiones y es por ello que el gobierno desfinancia y marchita la educación pública: de 300 instituciones de educación superior solamente 30 son públicas. Desde los años 90 se viene desprestigiando lo público para entregarlo a la empresa privada como la salud, las carreteras, las comunicaciones, la electricidad, la minería, el carbón, etc…entregado a los pulpos internacionales y nacionales de la contratación que ya es sinónimo de corrupción.

FECODE, en sus sesenta años de lucha, ha mantenido una posición crítica y propositiva para hacer de la educación el medio fundamental para formar ciudadanos participativos, respetuosos de las diferencias, solidarios y comprometidos con hacer de Colombia un país donde quepamos todos en condiciones de vida digna.

Cuando diversos sectores sociales salen a la calle a protestar, es porque la ordinaria desidia social del gobierno se ha vuelto extraordinaria y es el momento para unir esfuerzos y participar todos para evitar que, otra vez, el gobierno prometa cambiarlo todo para que todo quede igual.

Las condiciones están dadas para hacer de FECODE un nuevo sujeto político, que se sintoniza con las necesidades sociales y se une a las organizaciones populares para hacer valer sus derechos. Larga vida a FECODE y un tributo de admiración a todos los maestros que la han mantenido fuerte.

Nelson Javier Alarcón Suárez

Presidente de FECODE