TITULO REV 125

 

 

Reflexiones en torno a una
Pedagogía emancipatoria

Frente a ello, en la región se están gestando alternativas y experiencias diametralmente opuestas que suponen nuevas invenciones en el campo educativo. Desde la perspectiva de la política educativa, existen al menos tres grupos de países con diferentes grados de avances en este plano. Un primer grupo, en el que estas experiencias novedosas son parte intrínseca de la política educativa y constituyen un eje central de los procesos revolucionarios en marcha, que apuntan a un nuevo ordenamiento social basado en el socialismo, como es el caso de Venezuela y Bolivia, donde se encuentra en construcción un nuevo modelo pedagógico.

En un segundo grupo de países, si bien se han realizado ingentes esfuerzos por superar la herencia neoliberal, los cambios se traducen fundamentalmente en el plano de la inversión educativa, que tiene diversas expresiones no solo económicas, como veremos. En Argentina, por caso, es evidente el aumento de presupuesto, construcción de escuelas, mejora en infraestructura, ampliación de la cobertura educativa, distribución de netbooks, edición de libros y películas, así como su repartición masiva y democrática, etc. Sin dudas estos procesos han mejorado las condiciones para transformar el modelo pedagógico tradicional y el heredado del período neoliberal; pero resulta imprescindible profundizar los aspectos que permiten superar las pedagogías autoritarias, meritocráticas, desvinculadas de la vida, que han hecho de la educación una práctica enajenada y enajenante tanto para educandos, como para educadores. Hay experiencias valiosas, pero es mucho lo que queda pendiente en esta materia.

En algunos de estos países, gran parte de las experiencias educativas novedosas e innovadoras están aisladas y su ejercicio depende de la capacidad de los educadores de implementarlas. El Estado genera mejores condiciones, pero no terminan de removerse los aspectos estructurales de la vieja escuela liberal, ni las predominantes visiones tecnocráticas neoliberales, para dar un giro total a la educación pública en un sentido emancipador, renovador, democratizador. Se avanza, así, de manera un tanto desarticulada y con obstáculos fuertes tendidos por la inercia de la tradición, por la continuidad de visiones de la educación hegemónica, y por la propia estructura constitutiva de la escuela y el sistema educativo en el capitalismo. Resulta claro que el camino será prolongado, que no existen manuales ni recetas infalibles y que solo el esfuerzo continuado y mancomunado de todos los sujetos convocados a hacer de la educación un derecho logrará ir configurando este nuevo proyecto político-educativo y pedagógico.

En un tercer grupo de países, las políticas neoliberales continúan en plena vigencia, tal es el caso de Colombia o Perú. En Chile, se encuentra en plena discusión una reforma educativa profunda que subvierta la lógica privatista neoliberal. En el plano de los movimientos sociales, en el cual se enmarcan las Expediciones pedagógicas, se busca recuperar las tradiciones de lucha de los educadores para construir un proyecto educativo regional contrahegemónico, de corte emancipador, que permita consolidar un modelo pedagógico alternativo al neoliberal.

En este contexto político surgen las Expediciones pedagógicas realizadas durante 2013 y 2014, experiencias valiosas en la construcción de una pedagogía emancipatoria, en tanto suponen una forma de encuentro diferente a las que plantean los sistemas educativos tradicionales en aquellos países donde continúan vigentes. Las Expediciones pedagógicas demuestran que superar el aislamiento docente es, no solo necesario, sino también posible. La reflexión conjunta sobre los procesos educativos enriquece la propia mirada sobre la práctica educativa. Este es un aspecto recurrente en los documentos de las rutas, en los que los expedicionarios valoran su propia experiencia expedicionaria como aporte a la construcción de una pedagogía emancipatoria.