La confianza:

base de todo

Introducción

Esta grandiosa demostración de fuerza, unidad en lo diverso, creatividad en la movilización y demás manifestaciones de protesta realizadas por el magisterio y la comunidad educativa, se dio en medio de una serie de dificultades: un gobierno nacional con “el sol a las espaldas”, con una profusa crisis económica producto de la baja del precio del barril de petróleo, un proceso de negociación y paz con las FARC-EP con demasiados altibajos -como es normal en todo acuerdo que busca estos propósitos-; pero sobre todo, una ola de corrupción que permea y corroe las estructuras del Estado. A la par de lo anterior, un movimiento sindical y social que aún no logra consensuar una salida y unas propuestas que lo catapulten para ejercer y potenciar el liderazgo requerido para defender y conquistar las reivindicaciones laborales, salariales, prestacionales, sociales y políticas que todos esperamos.

Los antecedentes inmediatos

El magisterio venía resentido de los equívocos metodológicos cometidos por la dirección de la Federación acontecidos durante el desarrollo del Paro de 2015 y la forma como se dio la suspensión de dicho movimiento; resentimientos que trascendían el macartismo y caían incluso, en la agresión y la calumnia. Hoy, después de transcurrido un tiempo considerable, “tirios y troyanos” llegan a la conclusión que lo acordado en el 2015 entre el Gobierno Nacional y Fecode, tiene un valor trascendente y sumamente positivo, que aún hoy, sigue impactando, y el magisterio –independientemente del grado de prevención que tenga al respecto- debe aceptar y compartir esa realidad.

El pliego de peticiones

Acorde con lo preceptuado en el Decreto 160 de 2014, el 28 de febrero radicamos el Pliego de Peticiones (con siete grandes bloques: Política Educativa, Carrera Docente, Económico, Salud, Prestacional, Bienestar y el Institucional), el cual luego de ser elaborado y puesto a consideración y aprobación del Ejecutivo, fue refrendado por la Junta Directiva Nacional, seguidamente la fase de presentación e inscripción de la Comisión Negociadora ante el Ministerio de Educación y el inicio de las conversaciones en sus primeros 20 días, prorrogables a otros 20. Esto se realizó en medio de una apoteósica movilización de respaldo en todo el país. Este solo acto, ya presagiaba cómo sería el comportamiento del magisterio en esta lucha que se avecinaba.

 

Rafael D. Cuello Ramírez

Secretario General de Fecode y Coordinador Nacional del

Movimiento de Integración Democrática –MID