Consecuencias de la política

de confianza inversionista y de las recomendaciones de la OCDE

en el régimen de transferencias

19 05 art4Colombia con la apertura económica, impulsada por los presidentes Virgilio Barco y Cesar Gaviria, le dio paso al desmonte de la protección del aparato productivo nacional mediante la rebaja de los aranceles a las importaciones de productos manufactureros y agrícolas; la liberalización de la banca; cambios al régimen de inversión extranjera; y la privatización de empresas estatales en sectores estratégicos. Dando como consecuencia la crisis económica del 1999, la cual fue la peor del siglo XX con una caída del 4.2% del PIB y una tasa del desempleo con niveles cercanos al 20%.

Con ese contexto desfavorable, el país finalizó el milenio y durante lo recorrido de las décadas siguientes se han venido profundizando dichas políticas, comprometiendo aún más la economía nacional con las exigencias de los E.E.U.U., y órganos multilaterales mediante el Plan Colombia, el Acuerdo Extendido (o Facilidades Extendidas) con el FMI (1999-2002), los Acuerdos Stand-By con el FMI (2003- 2004 y 2005-2006), la firma de TLC con los E.E.U.U. y otras naciones.

En ese sentido, Aurelio Suárez plantea que El Plan Colombia fue una política neoliberal con la cual la seguridad tenía como prioridad garantizar la confianza inversionista, y para su ejecución se requirió hacer recortes presupuestales a la financiación de la educación y de la salud. Suárez también explica que el objetivo principal del acuerdo extendido con el FMI en 1999 era tener acceso a 2.700 millones de dólares para salir de la crisis económica, y para garantizar el pago de ese empréstito a los prestamistas internacionales, se redujeron las transferencias de la nación a los entes territoriales mediante el acto legislativo 01 de 2001 que creo el Sistema General de Participaciones, lo que generó un ahorro del 0.4% del PIB en 2001 y del 0.8% en 2002, en desmedro de la educación, la salud, el agua potable y el saneamiento básico. (Suárez, 2012)

Además, los Acuerdos Stand-By con el FMI (2003-2004 y 2005-2006) profundizaron la política de confianza inversionista para seguir garantizando el pago de la deuda y continuar con la fórmula para obtener solvencia fiscal mediante la degradación de la seguridad social de los colombianos. Para ello se impusieron reformas al régimen pensional, laboral y tributario, al Sistema General de Participaciones (Acto Legislativo 04 de 2007), se continuó con la privatización de empresas públicas y se mejoraron las condiciones para la inversión extranjera. (Suárez, 2012)

Los Tratados de Libre Comercio que Colombia firmó con E.E.U.U. y otras naciones, han venido perfeccionando las políticas descritas anteriormente y refuerzan los impedimentos para que la industria nacional se desarrolle, restringiéndola a la exportación de materias primas y monocultivos tropicales, teniendo como consecuencia una aceleración en la reducción de la participación de la industria en el PIB nacional, lo que condena al país al financiamiento externo.

Se puede decir que el Plan Colombia, los acuerdos con el FMI y los TLC son los instrumentos de la Confianza Inversionista, con la cual los E.E.U.U. ejerce el control económico y político del país por medio del sector financiero y del crédito internacional, y somete a la economía nacional a las necesidades de los inversionistas privados. Para ello se han realizado reformas constitucionales y legales enfocadas en reducir el gasto público, garantizar el pago de la deuda externa y conceder importantes beneficios tributarios a los inversionistas extranjeros, para que puedan acceder a plenitud al mercado interno, en contra de los productores colombianos y enfocando la producción nacional materias primas, mercancías con bajo valor agregado y monocultivos tropicales, impidiendo a la industria y al agro desarrollar nuevos productos para alcanzar nuevos mercados.