titulo Revista 124

 

 

Voces y realidades de

la evaluación docente

Para comprender la experiencia de la ECDF, se partió de su contexto histórico, situacional, referencial y sindical, las condiciones para que emergiera y un recorrido por diferentes países de América Latina, los principales referentes normativos, las características de las diversas propuestas de evaluación docente, así como sus dinámicas y particularidades en Colombia.

En segundo lugar, se definió la postura epistemológica de la investigación: la conceptualización de la evaluación docente como experiencia y su valor en educación. Para sentar esta postura, se definió una propuesta metodológica, reconociendo que la sistematización de experiencias no establece un diseño metodológico prescriptivo o rígido para el proceso. “Por el contrario, gran parte de su riqueza radica en la diversidad de enfoques que se utilizan y que dan cuenta de la contextualización y sentido práctico que se otorga a la reflexión de la experiencia” (Martinic, 1998, p.1), la cual permite dar un tratamiento especial y enriquecido al lenguaje.

Para el diseño metodológico de esta sistematización de experiencias, partimos del modelo propuesto por Herman Van de Velde que plantea la espiral en el proceso de sistematización, como una forma de establecer los pasos, momentos y procesos a desarrollar. Según el autor, “la sistematización debe concebirse como un proceso de aprendizaje dialéctico, partiendo de una práctica que se vive (o vivida), que se reconstruye y analiza de manera tal que las lecciones que se puedan sacar de ella permitan regresar a una nueva practica mejorada” (Van de Velde,

2008: 73).

Su desarrollo metodológico incluye cinco pasos con sus momentos y procesos. Primero, definir, al determinar el objetivo, el objeto y el eje de la sistematización, así como las categorías y subcategorías que cruzan la experiencia. Posteriormente, diseñar, consolidando un plan de sistematización, en el cual se identifican las fuentes de información y se establecen niveles de prioridad para la participación de los diversos actores: dirigentes sindicales a nivel nacional y distrital, docentes evaluados, equipos asesores y docentes pares evaluadores. En un tercer paso, denominado actuar, se realiza la recuperación histórica a partir del uso de técnicas que, con la confrontación de las diversas versiones, permite identificar núcleos temáticos, datos “columna” u episodios significativos, así como la periodización y la caracterización endógena de la experiencia” (Torres, 1997: 28).